Respirar,
Escuchar tu propia respiración,
Olvidarte del mundo,
Y que todo tu cerebro vuelva a encajar.
Parece una tontería y fácil decirlo, pero cuando lo haces y lo sientes te das cuenta de su importancia.
A veces perdemos el norte, el porque de las cosas, a veces nos vemos en momentos o en tesituras a las que no sabemos como hemos llegado. Pero es tan simple como que las cosas son porque son. Porque he querido, porque me ha dado la gana, porque así lo he sentido. Así de claro. Sin engañar a nadie, sin intentar aparentar nada y sin tener que demostrar nada. Dice Orión que hay que dejarse llevar, hacer lo que quieras en cada momento, disfrutar del instante, no pensar en el que dirán, no vivir otra vida que no sea la tuya. Solo tú y lo que quieras. No aferrarte, solo disfrutarlo.
Y #fluir... Como el viento.
Esa sensación de libertad te lleva a la plenitud, donde no te hace falta nada más. Y cuando te das cuenta que no falta nada, el mundo entero es tuyo.
Relájate, siéntete, ama y cuida cada poro de tu piel. Porque tu cuerpo es lo único que te pertenece. Tu cuerpo y este instante, sólo este en el que eliges leer esto o no.
Cuando tu fluyes, todo fluye, todo llega, todo viene y va, y en ti queda todo eso que saboreas, sin importar lo que otros pueden pensar. Cada uno vive su vida. Haz lo que te apetezca, lo que te nazca, lo que quieras.
Mientras tengas claro quien eres, mientras lo que hagas lo hagas con el corazón y con todo tu ser, nadie podrá decirte que el mundo no es tuyo. No des explicaciones innecesarias, si no te entienden es porque no fluye, así que...
Cierra los ojos,
Respira,
Escucha tu propia respiración,
Olvídate del mundo,
Y fluye...
Atentamente: Oriön*<><<
